Cada vez se escucha más, los investigadores no paran de sacar datos sobre ello y los gobiernos empiezan, algo tarde, a poner normativas para su control.

Estamos rodeados de compuestos con toxicidad que conforman gran cantidad de lo que utilizamos y consumimos en el día a día.

En los envoltorios, en la cosmética, en las botellas de plástico, en los productos de limpieza, en la ropa, en la decoración, en los materiales de obra, en nuestra comida.

Utilizar sustancias tóxicas no solo altera nuestra salud y pueden llegar a enfermarnos sino que también afectan gravemente a todo el ecosistema.

Los compuestos de los limpiadores, detergentes, cosméticos y plásticos que son tóxicos, como los COVS, los disolventes, los PFOAS o los tensioactivos entre muchas otras sustancias acaban en ríos y mares contaminando gravemente la salud de nuestras aguas y la fauna que en ellas habitan.

Cada gesto, por poco que nos parezca es un gran paso hacia el autocuidado y por lo tanto protección de todo lo que nos rodea.

Los últimos datos nos revelan que estamos cargados de compuestos tóxicos como glifosato, DDT y BPA.

En la actualidad TODAS las personas tenemos alguno o muchos de estos compuestos en nuestro organismo, de forma directa (por ingestión) o de forma indirecta (a través de la placenta durante nuestro propio desarrollo embrionario).

Algunas de estas sustancias son persistentes (y por eso pasan de la madre al feto) y poco podemos hacer, pero muchas no lo son y eliminarlas de nuestra vida reduce drásticamente y en poco tiempo su acumulación en el organismo.

Muchas personas cuando piensan en la contaminación química creen que eso es solo cosa de ciudades industriales, de campos agrícolas repletos de pesticidas, de vertidos de las fábricas a los ríos, de vertederos de residuos tóxicos y peligrosos… pero la realidad es que los tóxicos están por todas partes.

Reivindico una forma de vida de cuida y nos cuida. Que nos hace resilientes ante cualquier cosa. Que nos da poder para tomar nuestras propias decisiones.

Para encontrar estas sustancias no hace falta alejarse mucho del suelo. En el polvo de nuestras casas aparecen multitud de sustancias tóxicas resultado de la acumulación y emisión de otro montón de cosas que tenemos por las habitaciones. Tejidos, ambientadores, limpiadores, cortinas, plásticos, detergentes, cosméticos…

¿Qué podemos quitar? ¿Qué podemos poner?

Te cuento algunas cosas que puedes hacer desde ya para mejorar la calidad del aire de tu casa y consecuentemente la salud de todas las personas que en ella habitan.

Eliminar los ambientadores comerciales:

Diversas investigaciones han mostrado que determinados ambientadores muy vendidos pueden liberar al ambiente doméstico sustancias problemáticas como: benceno, tolueno, estireno, formaldehído, terpenos, almizcles artificiales, ftalatos…

Limitar el uso de inciensos a aquellos con certificado “Sin Tóxicos”:

Ya lo aseguran varios estudios: encender incienso en lugares cerrados o poco ventilados es peor que meterse en un cuarto a rebosar de fumadores. El 99% del humo del incienso está formado por partículas finas y ultra finas, en su mayor parte, de componentes altamente tóxicos para la salud. Estas partículas son inhaladas y quedan atrapadas en los pulmones, lo que puede causar una reacción inflamatoria.

Poner mucha atención en las velas que encendemos:

Generalmente las velas convencionales y más fáciles de adquirir son de parafina, un material derivado del petróleo que al quemarse produce gases tóxicos. Además pueden llevar otros compuestos como plomo, acroleína, ftalatos, formaldehido o butilhudroxitolueno. Lo mejor es escoger velas elaboradas de forma artesanal con cera de abeja o cera de soja. Asegurándonos que los olores añadidos (si los tuviesen) estén conseguidos con aceites esenciales y plantas y no con perfumes sintéticos o aromas artificiales. El olor de la cera de abeja por si solo es una maravilla, además de que no generan humo y eso las hace aptas para personas con SQM y otras alergias.

Vamos a ventilar, pero bien:

Pasamos alrededor del 80% del tiempo en interiores. La calidad del aire de nuestra casa tiene relación directa con nuestra calidad de vida y afecta a nuestro descanso y regeneración durante la fase de sueño.

Se tardan entre 10 y 30 minutos en renovar por completo el aire de tu casa pero podemos hacer más ventilaciones durante menos tiempo para renovar todo el aire sin perder temperatura. Es muy buena idea abrir las ventanas un rato antes de dormir para tener aire fresco y limpio durante la fase de regeneración celular que se produce cuando dormimos.

Siempre que se pueda deberíamos hacer  ventilación cruzada para que el intercambio de aire sea de mejor calidad y más efectivo.

Lo que nos interesa aquí es evitar la acumulación de sustancias dañinas en nuestras casas, como por ejemplo los compuestos orgánicos volátiles (COV) que encontramos en productos del hogar, productos de higiene y textiles y que como su propio nombre indica son volátiles y se van por el aire.

Llena tu casa de plantas:

La NASA hizo un informe donde habla de 5 plantas aliadas para tener un aire limpio en casa. El informe tomó en cuenta los diversos contaminantes presentes en el aire, las características de las plantas, y la facilidad para conseguirlas en el mercado.

Los contaminantes más comunes y que las plantas se encargan de filtrar son benceno, xileno, amoníaco, tricloroetileno y formaldehído, según el estudio.

  • Epipremnum aureum (Potus): es eficaz para absorber formaldehído, xileno y benceno.
  • Spathiphyllum sp. (Espatifilo, flor de la paz, flor de muerto): filtra benceno, xileno, amoníaco, tricloroetileno y formaldehído.
  • Raphis excelsa (Palmera de bambú o palmera china): se encarga de eliminar del aire formaldehído, xileno y amoníaco.
  • Sansevieria trifasciata (Lengua de suegra, sansevierias, espada de San Jorge): buena para eliminar benceno, xileno y tolueno, tricloroetileno y formaldehído.
  • Ficus robusta (Árbol del caucho): eficaz para eliminar formaldehído del aire.

Estos gestos son muy sencillos, están a la mano de cualquiera y te ayudarán a tomar conciencia sobre el poder que tienes para sanar tu cuerpo y cuidar de la Madre Tierra.

Artículo escrito por Irene Colmenares Arias.

https://www.slowandsimplylife.es/

 

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